Para acercarse a la
tradicional ceremonia mexicana del
equinoccio de primavera, que se celebra en
sitios arqueológicos de Yucatán como Chichén
Itzá, Uxmal, Oxkintok y Dzibilchaltún, en
España se presenta la exposición fotográfica
itinerante "Los mayas, tradicionales del
Sol".
La muestra, organizada
por la Fundación Sophia, el Instituto
Nacional de Antropología e Historia (INAH) y
la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos
(NASA), se exhibe hasta el 30 de abril en el
Instituto de México en Madrid.
El equinoccio pasó
inadvertido desde tiempos coloniales, hasta
que en el amanecer de un equinoccio de
otoño, el arqueoastrónomo mexicano Víctor
Segovia Pinto (1907 – 1986), a través de sus
investigaciones y observaciones, se percató
del fenómeno y empezó a relacionar muchos
templos y estructuras en los sitios
arqueológicos mayas con este espectáculo
solar.
El fenómeno llamó la
atención de la comunidad científica, hasta
el punto en que la NASA ha llegado a
transmitir en directo, desde la escalinata
norte de la pirámide El Castillo de Chichén
Itzá, el espectacular descenso del Dios
Kukulkán (la serpiente emplumada) mientras
se deslizaba, en un juego de sombras
serpenteantes que se reflejaban en la pared
de escalinata, hasta la base de las mismas,
en donde una cabeza de serpiente da vida al
mito. La sombra de la serpiente recorre cada
año las escalinatas de la pirámide de "El
Castillo", pregonando la llegada de la
primavera y la fuerza fecundadora de
Kukulkán.
Según Segovia Pinto, los
días del equinoccio —21 de marzo 21 y 23 de
septiembre 23— eran fechas muy importantes
en la vida de los mayas, pues marcaban en la
primavera el ciclo de preparación del campo
(quemas) para cuando Chaac, el dios de la
lluvia, empezara a enviar las primeras gotas
de agua que, al humedecer la tierra, la
dejaban preparada para germinar las semillas
de maíz que las manos del hombre dejaran
caer; y en septiembre, el período de la
cosecha.
La pirámide "El Castillo"
en Chichén Itzá indica también la llegada
del solsticio de verano, al oscurecerse la
mitad de la pirámide, mientras la otra mitad
se ilumina.
"Se necesita mucho
conocimiento matemático y astronómico para
hacer que este y otros fenómenos se
conjuguen de esta manera en varias de las
pirámides y templos en Chichén Itzá, Uxmal,
Dzibilchaltún y Mayapán", afirmó el
arqueoastrónomo José Huchim, científico de
descendencia maya, director del Sitio
Arqueológico de Uxmal, en México.
Con el proyecto didáctico
Tradiciones del Sol, la NASA destaca los
impresionantes logros astronómicos de las
civilizaciones y culturas americanas, que a
pesar de no contar con sofisticados
instrumentos, escudriñaron el firmamento con
mucha precisión, llegando a plasmar en sus
centros ceremoniales, una recreación de lo
que observaban en la bóveda celeste, con sus
templos alineados con los puntos cardinales,
los astros y al paso del Sol durante el día.
Artículos relacionados:
Comunicado de
prensa
'Los
Mayas. Tradiciones del Sol': astronomía y cultura en perfecta
conjunción
DiarioMonte.com.ar,
12 de abril
de 2008
"Los
Mayas, acercamiento a una cultura astronómica"
20minutos.es,
12 de abril de 2008

Mayas van de paseo por España
prensalibre.com,
17 de febrero de 2008